La Santa Inquisición en Barcelona.

La Inquisición en Barcelona.


Uno de los edificios mas emblemáticos del Barrio Gótico, fue la sede del Santo Oficio y a pesar del tiempo, el escudo permanece en la fachada, siendo uno de los mejores conservados de España.


El Santo Oficio no es una creación española. La primera inquisición episcopal fue creada por medio de la bula papal Ad abolendam (para destruir) promulgada a finales del siglo XII por el papa Lucio III como un instrumento para combatir la herejía albigense en el sur de Francia. 

Lucio III.

"La filosofía o religión albigense se basa lejanamente en un maniqueismo, derivada de la tradición cristiana (toman el Nuevo testamento como libro fundamental). Para ellos sólo existían dos poderes, la luz y la oscuridad; el dios bueno y el maligno (satán,con rango de dios, que estaba en todo lo material); rechazando la divinidad de Cristo y gran parte de los sacramentos de la Iglesia establecida. Dentro de la comunidad cátara estaban los fieles de base y los ‘perfecto’, los más puros, que llegaban a este nivel después de tres años de noviciado y el paso de una prueba".Cincuenta años después, en 1231-1233, el papa Gregorio IX creó mediante la bula Excommunicamus (excomunión) la inquisición pontificia, que se estableció en varios reinos cristianos durante la Edad Media. En los reinos de la península ibérica, la inquisición pontificia sólo se instauró en la Corona de Aragón, nombrando a los dominicos como inquisidores y estableciendo que los herejes fueran entregados al brazo secular para su castigo. Los dominicos catalanes Raimundo de Peñafort y Nicholas Eymerich fueron destacados miembros de la misma.

Gregorio IX.

Ya estaba presente en Cataluña, (formaba parte de la Corona de Aragón), y sus máximas preocupaciones eran las herejías cátara y valdense. Según Ricardo García Cárcel, el primer auto de fe aquí data de 1237, cuando 45 personas fueron reconciliadas.

La reconciliación o abjuración en los procesos de la Inquisición consistía en el reconocimiento por parte del acusado de los errores heréticos que había cometido y el consiguiente arrepentimiento, lo que constituía el paso previo, y la condición imprescindible, para su "reconciliación", es decir, para su reintegración en el seno de la Iglesia católica. Había tres tipos: la abjuración de Levi, la abjuración de Vehementi y la abjuración "en forma".

Abjuración de Levi: Para los que sólo había una ligera sospecha de herejía; por ejemplo, los bígamos, los blasfemos, los impostores, etc... La abjuración de Levi generalmente iba acompañada de una multa y/o la imposición de una penitencia espiritual, como peregrinar a un lugar santo, retirarse a un convento o a un monasterio durante cierto tiempo, ayunar en determinadas circunstancias, o tan sólo rezar unas oraciones.

Abjuración de Vehementi: Para los acusados de los que existen serias sospechas de culpabilidad o que se niegan a confesar, a pesar de las pruebas en contra; también se incluyen los que sólo tienen dos testigos de cargo.

Abjuración “en forma”: Para los acusados declarados culpables y que han confesado, como en el caso de los judaizantes.

Judaizante: Al que siendo de otra religión (especialmente el cristianismo) practica públicamente ritos y ceremonias del judaísmo.

Practica ocultamente el judaísmo (postura denominada académicamente cripto-judaísmo).
Al que, independientemente de sus creencias y prácticas religiosas, se le atribuía socialmente la propensión a judaizar por razón de su condición étnica o ascendencia, y era objeto de una fortísima discriminación:"La abjuración de Vehementi y la abjuración «en forma» solían conllevar una pena más o menos grave: el destierro, la flagelación pública administrada por un verdugo, la condena a galeras o la prisión por un período de tiempo determinado, la prisión perpetua nunca fue aplicada por una razón, nadie sobrevivía muchos años en las cárceles de la Inquisición.

Posible ventilación de celdas en la sede de Barcelona.

Sin embargo, los reconciliados no podían ocupar cargos eclesiásticos ni empleos públicos, ni podían ejercer determinadas profesiones, como recaudador de impuestos, médico, cirujano o farmacéutico. La inhabilitación se extendía a sus hijos y nietos, aunque éstos podían librarse de ella pagando una multa llamada "de composición".
"Relajación" era el término que se aplicaba a la pena máxima que imponía, y no era más que un eufemismo: al ser una autoridad religiosa, no podía matar, pero si exigir que quemaran vivos a sus reos, de lo que se tenían que encargar entonces las autoridades civiles.


La pena de muerte se reservaba a los acusados relapsos (reincidentes), tanto penitentes (los que confesaban su herejía y se arrepentían), por lo que eran estrangulados (en agradecimiento) y después quemado el cadáver

Los impenitentes, eran quemados vivos por no haberse arrepentido. Aquí había un secreto a voces. Las familias pudientes de algún reo, que había sido condenado a la hoguera, sobornaban al verdugo, para que pusiera leña húmeda y verde en la pira, para que el reo se asfixiara rápido con el humo y no sufriera en el fuego.
En este blog hay una publicación sobre el "verdugo de Barcelona" que tenia su casa en la Plaça del Rei, a escasos metros.
En el principado de Cataluña el conflicto comenzó a raíz del nombramiento por Torquemada del inquisidor Fray Alonso de Espina y la destitución al mismo tiempo del inquisidor pontificio, Joan Comes, nombrado por el papa en 1461 a petición de la ciudad de Barcelona.

Las autoridades civiles y eclesiásticas catalanas protestaron inmediatamente al rey y conde de Barcelona porque el nombramiento iba contra “llibertats, constitucions i capítols per vostre Magestat solempnialmente jurats”. Fernando les contestó “que per ninguna causa ne interés, per grante e evident o de qualsevol qualitat que sia, no havem a donar loch en que la dita inquisició cesse.”

Lo que de nuevo levantó las protestas de los consellers porque los inquisidores actuaban contra "leys, practiques, costums e libertats de la dita ciutat". Finalmente el rey obligó a las instituciones catalanas a que aceptaran al nuevo inquisidor.

Pero los consellers de Barcelona volvieron a insistir en diciembre de 1485 preocupados por el daño que estaba sufriendo la ciudad a causa de los conversos que se habían visto obligados a emigrar: "havem vist dona causa a la perdició e desviamente de aquesta terra la inquisició que vostra altesa hi vol introduir. Los pochs mercaders que eren restats e fahien la mercadería, han cessat de aquella. Los regnes stranys se fan richs e gloriosos del despoblar de aquesta terra". 

El 5 de julio de 1487, entró en Barcelona fray Alonso de Espina, el nuevo inquisidor, rechazado por las autoridades de la ciudad, que no salieron a recibirle a pesar de que se hizo rodear de pompa y boato.

La Inquisición se instaló en el Palau Reial, donde tenía su sede y trece celdas para los detenidos.
y tuvo efectos inmediatos: 500 familias huyeron de la ciudad por temor al Santo Oficio, según estimaciones del Consell de Barcelona. El miedo tuvo tales consecuencias que los nuevos inquisidores se afanaron a parar naves llenas de conversos que se aprestaban a huir del puerto de Barcelona.

Fue autor de Fortalitium fidei, (la fortaleza de la fe) un tratado sobre los enemigos de la fe cristiana que incluía a herejes, judíos, musulmanes, brujas y demonios. 
Ha sido catalogado como "el catecismo del odio contra los judíos" solo hay que ver el indice

1.- Ceguera de los judíos. Incapacidad para ver la verdadera fe.

2.- Estirpe bíblica extraña e infrahumana. Hijos del Diablo.

3.-Sectarios.

4.- La ley judaica antigua ha sido superada por el cristianismo.

5.- Deicidas, traidores, pueblo maldito, que practica la magia negra, comete crímenes rituales,              asesinan niños, profanan hostias, practican la usura.

6.- Con costumbres inmoralidad y brutales, odian y tienen animadversión hacia los cristianos.

7.- Identidad entre judíos y conversos. Necesidad de la expulsión.

8.- Falso mesianismo, profanaciones.

9.- Milagros que demuestran la superioridad del cristianismo.

10.- Inferioridad, discriminación y subordinación jurídica de los judíos.

11.- Necesidad de represión de los judíos.


 Fortalitium fidei.    

Se puede consultar en este enlace Universidad de Valencia

Espina, un hombre gris según los historiadores y posiblemente converso, no perdió el tiempo: el 14 de diciembre de 1487 ya dictó su primera condena: 52 personas (28 mujeres y 24 hombres) fueron hallados culpables de ser judaizantes.
Su castigo fue ser llevados en procesión desde el convento de Santa Caterina a la catedral como penitencia. La institución enseguida dio muestra de su dureza: el 25 de enero de 1488 se dictaron las primeras penas capitales: dos mujeres y dos hombres fueron ahorcados en la plaza del Rey, y luego sus cadáveres llevados al Canyet, donde se procedió a quemarlos.

El Canyet era una zona inhóspita fuera de las murallas, aproximadamente donde ahora se encuentra la estación de metro de Llacuna (otras fuentes lo sitúan en el cementerio de Poble Nou). Era un lugar insalubre, con una una laguna pútrida donde se arrojaban los cadáveres de los ajusticiados, que eran devorados por perros y ratas.

Estación de metro Llacuna.

Este fue el lugar que la Inquisición escogió para su puesta en escena, allí levantaron las piras en las que quemar a los herejes que caían en las manos del Santo Oficio. El fuego era una muerta espantosa y dolorosa, en ocasiones quienes se veían condenados a él tenían la "suerte" de que se les ahorcara antes, para así proceder a quemar únicamente cuerpos sin vida. En algunas ocasiones, el brazo secular, se daba por satisfecho con quemar una efigie del reo, pues este había tenido la suerte de escapar.

Entrada falsa a la antigua sede de la Santa Inquisición.
"La plaza del Rey, fue remodelada manteniendo su antigua estructura y eliminando los elementos arquitectónicos originales pero de otros estilos, siendo sustituidos por otros de estilo gótico, como por ejemplo los capiteles de las columnas o los doseles de las ventanas. El portal neoclásico también fue sustituido, pero debido a su valor, pues era original, se reconstruyó en la parte posterior es la actual entrada del Museo Marès"

 

El convento de Santa Clara también ocupaba la parte del Palacio Real con fachada a la plazoleta de San Ivo y a la calle de los Condes. Era la zona posterior al Tinell, incluyendo el patio del palacio, llamado el Verger. En este sector se instaló el Museo Frederic Marès entre 1944 y 1948, tras el acuerdo entre el escultor y el Ayuntamiento para exhibir la colección personal del artista, que por aquel entonces buscaba una ubicación en la ciudad. A finales del siglo XV el Palacio Real fue cedido al tribunal de la Inquisición, marchándose la corte tras la unificación de la corona. Sus dependencias, sin embargo, siguieron siendo utilizadas por el lugarteniente (lloctinent o virrey), representante del rey en la ciudad. Por este motivo, en el siglo XVI se amplió el edificio con el Palacio del Lloctinent, actual Archivo de la Corona de Aragón y con la torre mirador llamada del rey Martí. Tanto el Salón del Tinell como el resto del palacio que hoy ocupa el Museo Marès, fueron utilizados hasta el siglo XVIII como tribunal y cárcel de la Real Audiencia, aunque la Generalitat siguió recibiendo a los reyes en sus salones. Debido al uso que la Generalitat hacía del palacio, reformó su conjunto en el siglo XVI. Por un lado, es en esta época cuando se construyó la plazoleta de San Ivo (o de Santa Clara), destruyendo parte del Tinell para formar un espacio delante de la puerta lateral de la Catedral. La plaza se terminó de construir en 1578 y sus vanos estaban cerrados con ventanas de dintel heráldico con el escudo de la Diputación (Duran i Sanpere, 1972, p. 53). Al mismo tiempo se reformó la Sala de la Audiencia, con fachada hacia la calle de los Condes. Este sector fue cerrado con el mismo tipo de ventanas, y aún conserva el escudo de la Inquisición y la fecha 1545, momento en el que se finalizó la reforma. En el siglo XVIII las monjas de Santa Clara añadieron un piso y sustituyeron las ventanas por balcones. Por último, la fachada interior de la Audiencia daba al patio del palacio, zona que también fue modificada en el siglo XVI y en donde aún se conservaban desde entonces cuatro ventanas con el símbolo de la Generalitat.  La adaptación del edificio a museo comenzó en 1944.

La última víctima de la Inquisición en Barcelona fue Félix Duarte de Andrada, por “criptojudío recalcitrante”, pues ya había sido objeto de reconciliación en 1700. En 1726 se le ahorco y posteriormente se quemó su cuerpo.

"Criptojudaísmo es la adhesión confidencial al judaísmo mientras se declara públicamente ser de otra fe". La Inquisición fue abolida en 1808 por Napoleón mediante los decretos de Chamartín en diciembre de 1808 y restaurada por Fernando VII el 1 de julio de 1814.
Fue abolida de nuevo durante el Trienio Liberal 1820-1823.
Durante Década Ominosa,1823-1833 la Inquisición no fue formalmente restablecida, siendo sustituida en algunas diócesis por las Juntas de Fe, toleradas por las autoridades locales.

La Junta de Fe de Valencia tuvo el triste honor de condenar a muerte al último hereje ejecutado en España, el maestro de escuela Cayetano Antonio Ripoll, ahorcado en Valencia el 31 de julio de 1826 y todo ello entre un escándalo internacional por el despotismo que todavía pervivía en España.

Cayetano Antonio Ripoll.

La Inquisición fue definitivamente abolida el 15 de julio de 1834 por un Real Decreto firmado por la regente María Cristina de Borbón, durante la minoría de edad de Isabel II y a propuesta del Presidente del Consejo de Ministros el liberal moderado Francisco Martínez de la Rosa.

Durante la primera Guerra Carlista 1833-1840 en las zonas dominadas por ellos, prometían como una de sus medidas de gobierno la reimplantación de la Inquisición.

La Inquisición en el siglo XXI no ha desaparecido, ahora se hace llamar: Congregación para la Doctrina de la Fe, a su cabeza se encuentra el jesuita español Luis Francisco Ladaria Ferrer.

Siete siglos vigilando.

EXURGE DOMINE ET JUDICA CAUSAM TUAM 
Álzate Dios a defender tu causa.

Comentarios