Suceso en el Túnel de Aiurdin, N-622 de Vitoria a Altube.
Al llegar la Ertzaintza al túnel, José Miguel Ahedo asegura que pudieron ver una capa negra,que llegaba hasta el suelo, con los brazos abiertos: “Yo me llegué a pellizcar para ver si estaba viendo lo que estaba viendo”. “Era una capa y estaba en mitad de los dos carriles, a la salida del túnel dirección Bilbao”. Cuando el Ertzaina fue en su captura, la capa se desvaneció en el mismo sitio: “Fue visto y no visto”.
Cuando hablaron con la pareja que también lo había visto les relató exactamente lo mismo. José Miguel asegura que no se hizo ningún atestado porque no hubo daños.
| José Miguel Ahedo |
Testimonio.
-¿Y esto ocurría en el mismo autovía dirección a Bilbao desde Vitoria?-
-Sí, eso es, y bueno….como nos pilló cerca al estar en la zona de Lopidana fuimos para allí…aunque no sabría precisarte la hora…calculo que serían sobre las tres y media o cuatro de la madrugada. En cuanto a la fecha recuerdo que era invierno…seguramente enero o febrero del año 1984.
-Cuando salimos hacía Altube y según nos íbamos aproximando, fuimos con cuidado pensando que tal vez se podría tratar de algún “pirao” que estaba saliendo a los coches…así que la idea era llegar y pillarle. Al llegar a la entrada del túnel de Ayurdin y en la boca de salida, ya sabrás que el túnel es corto y en línea recta…..vimos una capa negra…una cosa negra grande de unos dos metros y pico, como si estaría con los brazos abiertos…que no se le veían brazos, ni se le veían pies…solo la capa negra con una capucha, pero tampoco se le veía cara ni se le veía nada…y eso que habíamos metido las luces largas y no se le veía absolutamente nada…todo negro…toda la figura se veía en negro y grande…muy grande…e inmóvil…no se movía nada. Tampoco se le veían pies ya que la capa le llegaba hasta el suelo.
-En ese instante metimos las luces del puente…metimos rotativos ya llegando… y desapareció. Pero desapareció….no para un lado o para otro…sino que desapareció…visto y no visto. Entonces claro, yo cogí la escopeta que llevábamos cargada, quité seguros, salí corriendo del coche…y le dije a mi compañero, alumbramé…alumbramé con las luces del puente lo máximo posible para ver la zona…y yo con mi linterna en una mano y la escopeta en otra me subí por una parte del monte hasta donde pude, ya que todo aquello es muy escarpado y encima está vallado…y no pude ver nada…pero absolutamente nada.
-¿Qué fue lo primero que pensaste ante tal situación?-
-Pues lo primero que pensé tanto yo…como mi compañero…es que aquello no era nada normal…aquello una persona no podía ser…porque era todo muy raro. Una persona físicamente no puede marcharse sin verla nosotros. Además ten en cuenta que antes de desaparecer no pudimos verle ni cara, ni brazos, ni pies. Con las luces que le enfocamos aunque la capa fuera muy oscura…la cara debería haber destacado…y no se veía nada…todo completamente oscuro. Se observaba el detalle de la capucha cayendo por delante, pero sin poder ver nada…digamos que en su interior, todo era negro total. Cuando seguidamente llamamos al Centro de Coordinación dijimos que esto era una cosa muy rara, y que no se trataba de una persona haciendo el gamberro…y que era todo muy extraño…y la cosa se quedó así.
Boca sur, sentido Bilbao.
El túnel de Aiurdin, construido a finales de la década de los 70.
-A la mañana siguiente y ya con la luz del día, regresamos al túnel de Ayurdin para inspeccionarlo más detenidamente…y debido a que había estado lloviendo, únicamente pudimos comprobar mis huellas…no había ningún rastro de algo que nos diera alguna pista…ni otras pisadas…ni restos de nada. La alambrada que protege la autovía de la posible intrusión de los animales estaba en perfectas condiciones…dándonos todavía más cuenta de lo difícil por no decir imposible que sería para una persona escaparse por un lateral o desde arriba del túnel…debido a lo inaccesible del monte donde estaba construido el túnel.
-¿Y qué ocurrió con la persona que había llamado por estar a punto de colisionar con un “fantasma”? ¿Llegasteis a estar con él?-
-Si… claro. Antes decirte…que cuando revisamos la zona ciertamente vimos en la hierba de la mediana de la autovía, las rodadas recientes dejadas por un vehículo…que sin llegar a impactar pudo recuperar el control y reanudar su marcha.
- Los que habían llamado al Centro de Coordinación fueron una pareja de unos cuarenta y tantos años…y lo habían hecho desde el área de servicio de Altube. Cuando nos dirigimos allí aún los pudimos encontrar…y estaban libidos…totalmente blancos, y sobretodo ella, que estaba muy deshecha. Y lo que nos dijeron era lo mismo que habíamos visto nosotros… que tuvieron que frenar y esquivar para no atropellarlo y por eso se salieron de la carretera. Que al dar un volantazo “aquello” desapareció. Su descripción era idéntica a lo que vimos. De lo nerviosos que estaban no se atrevían ni a conducir…por eso nosotros no les dijimos nada acerca de lo que también nos había ocurrido para tranquilizarles…comentando que seguramente sería alguien haciendo el gamberro.
-Al insistirle en esta posibilidad lógica y aun sabiendo que “el ensotanado” desapareció delante de ellos sin que huyese en ninguna dirección…me replicó- ¿Un gamberro?…Imposible -me contestó rotundamente -Si llega a ser algún gamberro lo hubiera pillado rápidamente. Seguro. Por un lado o por otro le hubiéramos visto correr y le hubiésemos atrapado. Además, ten en cuenta que te arriesgas a que te disparen, ya que yo salí con la escopeta de postas cargada, al no saber a qué situación te estás enfrentando.
Boca norte, sentido Bilbao.
-El Centro de Coordinación toma nota de todo lo que se comunica, y nosotros dimos cuenta de todos los detalles del suceso, pero sin que llegase a ser un informe oficial o atestado…ya que al no ocasionarse ningún accidente como tal, o causarse desperfectos en la autovía, no procedía. Además…así como los atestados permanecen durante mucho tiempo, cualquier anotación “no oficial” no se conserva al no tener relevancia.
Fuente: Enrique Echazarra.





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